El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha, a partir de este lunes, una campaña intensiva de vigilancia con Agentes de Movilidad para frenar el estacionamiento irregular de los vehículos turísticos de tres ruedas, conocidos popularmente como ‘tuk tuk’. La medida, que se extenderá hasta el 6 de abril en turnos de mañana y tarde, responde a las crecientes quejas de vecinos, comerciantes, taxistas, guías turísticos y la Guardia Civil debido a la congestión y los problemas de circulación que ocasiona la acumulación de estos vehículos en zonas emblemáticas del distrito Centro.
El responsable del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que la señalización vertical y horizontal—como la línea amarilla longitudinal pintada en calzadas de calles como Bailén y Vergara, así como en el entorno del Mercado de San Miguel—no ha logrado disuadir a los operadores.
«Es imprescindible reforzar el control sobre paradas y estacionamientos para garantizar la fluidez de la circulación en zonas tan conflictivas», señaló Carabante durante una visita a la Plaza de Oriente, acompañado por la concejala delegada de Turismo, Almudena Maíllo, y el concejal de Centro, Carlos Segura.

Empresas y sanciones
El Ayuntamiento ha identificado al menos seis empresas que operan con estos vehículos en la capital. Durante el año 2024, los Agentes de Movilidad denunciaron 901 ‘tuk tuk’ por estacionamiento indebido. Las sanciones, que varían entre 90 y 200 euros—con posibilidad de abono a mitad de precio—se aplican por vulnerar los artículos 40, 75 y 76 de la Ley de Seguridad Vial, así como el artículo 92 del Reglamento de Circulación.

Despliegue de control
Los agentes de movilidad se despliegan en las calles más problemáticas:
- Calle Vergara y Bailén y sus alrededores.
- El área del Mercado de San Miguel, Cava de San Miguel y calle Cuchilleros.
- Calle Ruiz de Alarcón, próxima a la Iglesia de San Jerónimo, el Museo del Prado y la Academia.
- El entorno del parque del Retiro, especialmente cerca de la Puerta de Alcalá.
El control intensivo se mantendrá de forma permanente a lo largo del año, con el objetivo de mejorar la movilidad y reducir las molestias que ocasiona la acumulación de estos vehículos en puntos críticos de Madrid.