La base aérea del Ejercito del Aire ha recibido la medalla de oro de la ciudad con motivo de su centenario y por su contribución al despegue de la industria aeronáutica.
Aunque la concesión se aprobó el año pasado, el acto de entrega de la medalla no se pudo celebrar debido a la pandemia del COVID-19. El coronel jefe de la base de Getafe y del ALA 35, Santiago Alfonso Ibarreta, que ha recibido de manos de la alcaldesa la medalla en un acto castrense, ha agradecido el cariño del Ayuntamiento y de sus vecinos con la base.

«Recibimos la medalla con humildad y orgullo para continuar la labor de nuestros precursores de la aviación, renovar el compromiso de la base con Getafe y su ciudadanía, y seguir favoreciendo la industria aeronáutica en la ciudad», ha manifestado Ibarreta, quien también ha tenido unas palabras para los afectados por el coronavirus.
Tras pasar revista a las tropas de la base, la alcaldesa ha dicho que es un «orgullo inmenso» poder hacer el reconocimiento de toda la ciudad a la base aérea de Getafe, ya que «la ciudad no puede entenderse sin la influencia de la base» militar después de más de 100 años de existencia.
Durante el acto, también se ha reconocido al Ala 35, unidad creada en 1955, que fue la primera de las Fuerzas Armadas españolas que participó en misiones internacionales bajo el mandato de las Naciones Unidas.
Cuando la base se estableció en Getafe la ciudad apenas contaba con 5.000 habitantes, 100 años después el municipio tiene 200.000 vecinos y se ha convertido en uno de los motores económicos de la Comunidad de Madrid.

En esta base Juan de la Cierva consiguió hacer volar por primera vez el autogiro, el precursor de lo que más tarde se convertiría en el helicóptero y que unió el nombre de Getafe a la historia de la aviación.